La guerra del fútbol puede dejar algunas víctimas colaterales. Todavía hay pendientes algunos procedimientos judiciales que podrían cambiar ligeramente el panorama. El G-30, grupo de clubes que agrupa a algunos de los modestos de Primera y Segunda División, y que firmó contrato con Mediapro para la cesión de sus derechos audiovisuales ha determinado que piensa emprender acciones judiciales contra el Mallorca. El equipo balear fue el último que hizo pública la ruptura de su contrato para la cesión de los derechos de televisión a Mediapro.
En el G-30 piensan demandar al Mallorca por estafa y apropiación indebida, según adelanta Mallorca Confidencial. La decisión del Consejo de Administración de romper con Mediapro se produjo el pasado 16 de Agosto, en pleno apogeo de la guerra del fútbol. El G-30 había avisado entonces al Mallorca que debería atenerse a las consecuencias puesto que estos clubes firmaron un protocolo para negociar y firmar de manera conjunta sus derechos con un operador audiovisual.
El grupo de clubes advirtió por carta al Mallorca de que debería responder por el contrato que le unía a Mediapro (14 millones de euros para esta temporada). El G-30 se guardaba la posibilidad de emprender acciones legales para reclamar daños por valor de hasta 40 millones de euros. El nuevo contrato del Mallorca, firmado con PRISA TV, le permitirá ingresar 20 millones de euros, pero está por ver la decisión de los jueces con respecto a la demanda que prepara el G-30.
Jaume Roures confirma que los procedimientos judiciales contra “los rebeldes” siguen su curso
Roures confirmó en la Cadena COPE que el acuerdo entre PRISA TV y su productora no iba a significar en ningún caso que los juicios pendientes se paralizarán o se retirarán demandas. El responsable de Mediapro consideró que la Justicia debería pronunciarse sobre lo que en la productora catalana consideran la ruptura unilateral de contrato por parte de vario clubes de Primera División.

