El tamaño de la pantalla, importa

Escrito por Aitor Urraca
Electrónica de consumo
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El tamaño de las pantallas es cada vez más grande, pero nuestros salones son los mismos. Lo que ocurre es que la calidad de las emisiones y de las imágenes que ofrecen los nuevos televisores hacen que podamos estar mucho más cerca de la pantalla sin apreciar falta de calidad. Nuestro experto Antonio Moreno nos da su opinión sobre el avance de la tecnología en lo referente a las pantallas.

La siguiente opinión es del especialista en el mundo audiovisual, Antonio Moreno

Pantalla grande, pantalla pequeña

No deja de tener cierto morbo contemplar películas de ciencia ficción antiguas que intentaban prever como sería la vida en la época actual, y comprobar las diferencias entre lo previsto y la realidad. Algunas veces se pasaban un poco en las previsiones, pero otras se quedaban cortos.
Uno de los aspectos en los que casi siempre se quedaban cortos es en el tema de las tecnologías de la imagen. Volviendo a ver hace pocos días uno de estos productos, una película en la que los viajes a Marte eran cotidianos, incluso de forma virtual, donde el viajero no podía diferenciar entre el viaje real y un sueño inducido, era curioso comprobar como todas las pantallas de televisión y los monitores de los ordenadores eran todavía de tecnología de tubo (CRT). Que las películas fallen en sus previsiones es algo comprensible. Lo cierto es que casi nadie podía prever hace algunos años que la tecnología de la imagen y de las comunicaciones iban a tomar los derroteros por los que ahora se mueven. Y en cierto modo, en algunos aspectos, hay que echarle la culpa a Apple, que va lanzando productos que al principio convencen poco, pero luego terminan convirtiéndose en conceptos que todo el mundo copia.

Ni que decir tiene que me estoy refiriendo en concreto al iPhone y al iPad. Y estos dispositivos, con increíble calidad de imagen para lo pequeños que son, están incidiendo en que los gustos, en lo que se refiere a la forma de ver películas, estén cambiando de forma un tanto “atípica”. Mientras que por un lado se van imponiendo las pantallas gigantes, con televisión en alta definición, que proporcionan una calidad de imagen impresionante, por otro le empezamos a tomar el gusto a ver pelis en estos pequeños dispositivos portátiles, de forma personal, aislados con nuestros auriculares. Solo Sony se atrevió a atisbar una forma de negocio en la distribución de películas en pequeño formato. Pero su visión estaba restringida a un formato específico para las consolas PSP.

Sin embargo, en las webs de descargas es fácil encontrar películas en los codecs y formatos más variados, aptas para cualquier tipo de dispositivo móvil o smartphone. Es fácil prever que con el éxito imparable de los dispositivos con Android, serán las pelis para esta plataforma las que copen en el futuro estas páginas. Y si no queremos movernos en el terreno de la ilegalidad, alguien debería pensar en explotar esto comercialmente. Los dispositivos de Apple son demasiado cerrados para dotarlos de contenidos. Por cierto, volviendo a lo del principio, Stanley Kubrick nos enseña unas pantallas de vídeo en 2001, Una Odisea en el Espacio, personales, muy delgadas, que casi casi  se anticipan el iPad.