Opinión. La imagen que utilizan los profesionales

Escrito por Aitor Urraca
Electrónica de consumo
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Nuestro experto Antonio Moreno, profesional del mundo de la televisión, nos cuenta sus experiencias con la calidad y tipo de imágenes que utilizan los profesionales en su medio. Los monitores y la forma en que se tratan las imágenes son bastante parecidas en todos los canales de televisión aunque los resultados no siempre son los mismos. Por otro lado, con el salto a la imagen en Alta Definición e incluso al 3D hace que cada canal de TV tome su propio camino. No dejes de leer la interesante opinión de nuestro experto.

 

 

OPINIÓN. La imagen que utilizan los profesionales

Por Antonio Moreno

Se da la circunstancia, no lo llamo ni suerte ni desgracia, que mantengo estrechas relaciones con el mundo audiovisual profesional. Una de las cosas a la que estoy acostumbrado es a manejar, aunque sea a nivel usuario, no técnico, monitores de televisión del ámbito profesional. Son monitores muy caros, y la filosofía que encierran es muy diferente a la que podemos encontrar en los televisores destinados al uso doméstico. Dejando de lado el tema de la fiabilidad y el tiempo de vida estimado, que en los monitores profesionales debe ser lo más largo posible, llama la atención el tema de las tecnologías de procesado de vídeo, que en estos monitores brilla por su ausencia. Un monitor profesional debe proporcionar una imagen lo más fiel posible a la señal de entrada.

No tiene sentido incorporar tecnologías de “mejora de imagen”, en ningún contexto, puesto que lo realmente importante es valorar la calidad inherente a la misma. En caso de ser necesarios arreglos, no se realizan en el propio monitor, sino en equipos adicionales, de tal forma que cuando se monitorice ya llegue con la mejor calidad posible. Es cierto que en nuestros hogares la única forma de “arreglar” una imagen defectuosa es mediante los controles de ajuste de nuestro televisor, y mediante sus circuitos especializados en mejora de la imagen. Pero no nos engañemos. Las posibilidades de arreglar una imagen defectuosa son muy pequeñas. Se me ocurre pensar en esas emisiones de canales cutres que emiten con una compresión brutal. No hay circuito de procesado, por muy bueno que sea que arregle la falta de definición y la proliferación de artefactos que presentan estas emisiones. Pero cuando hablo de tecnologías de mejora de imagen no nos referimos solo a eso.

Estoy pensando realmente en esas tecnologías de moda que se traducen en cifras imponentes de hercios de frecuencia de imagen, interpolaciones diversas y todo tipo de manipulaciones de dudosos resultados. Incluso aunque los resultados fueran ciertos y logrados, no deja de ser una manipulación de la imagen, cuyo efecto final dista bastante de ser el original. O sea que nos alejamos de la fidelidad. Y eso como mal menor, pues muchas veces se dota a la imagen de una textura, de un look artificial que la hace menos atractiva que la señal sin manipular. Lo ideal sería que la fuente de vídeo fuera siempre de la mejor calidad posible. En la cadena de producción profesional de televisión es algo que se intenta mantener a rajatabla (excepto en informativos, donde prima el contenido sobre la calidad). Si la imagen es buena, sobran todos los procesados adicionales, y lo que producirá el mejor resultado es su contemplación tal como es, sin trucos ni aditivos que la alteren.