Ponemos a prueba la Canon XA10 FSL

Escrito por Aitor Urraca
Electrónica de consumo
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Para sacar el máximo partido a nuestra nueva tele plana FullHD y llena de prestaciones, lo mejor es darle imágenes de alta calidad. Las podemos obtener de un buen proveedor de televisión o también de un reproductor de Blu-ray pero, si queremos disfrutar de nuestras propias grabaciones lo mejor es disponer de una videocámara como esta. Precisamente este modelo, los de  Canon lo anuncian como profesional. Ciertamente incorpora muchas prestaciones y características de los modelos pro, aunque si nos ponemos sibaritas, no todas.

Probamos la videocámara Canon XA10 FSL que por 1.899 euros nos proporciona unas imágenes de gran calidad.

Externamente, la Canon XA10 es casi idéntica a la HF G10, modelo tope de la gama doméstica. Ese parecido desaparece totalmente si le añadimos el asa de transporte, que incorpora dos conexiones de audio profesional XLR y todos los controles necesarios para ajustar los niveles de entrada del sonido a través de estas conexiones. Si además se le coloca el soporte para micrófono, el aspecto de la XA10 pasa a ser realmente excitante.

Aunque externamente se parece al modelo citado, su interior tiene más semejanzas con algunos modelos que entran de lleno en la gama profesional. El sensor de imagen de la XA10 es el sensor CMOS HD Pro de Canon de 1/3 de pulgada, el mismo que equipa a las XF100 y XF105 profesionales. Pero frente a éstas, una gran diferencia que puede comprometer el apellido “profesional” es que la XA10 graba en AVCHD, lo mismo que todas las videocámaras domésticas. Sus hermanas pro lo hacen en el codec XF. Eso supone una gran diferencia en los datos de vídeo grabados, que afectan sobre todo a la degradación que pueden sufrir en procesos grandes de postproducción, típicos de producciones profesionales. También comparte la lente con los modelos superiores: un objetivo con focal 30.4 – 304 mm y zoom 10X.

En lo que se refiere al soporte de grabación, es muy versátil, ya que puede grabar tanto en su memoria interna de 64 GB como en su ranura dual para tarjetas SD/SDHC/SDXC. Estos detalles la convierten en un modelo que ofrece una gran autonomía y portabilidad. La pantalla LCD tiene un tamaño de 3,5 pulgadas, con 921,000 píxeles y tecnología táctil.

Un paso adelante.
Sin llegar a ser una videocámara totalmente profesional, ofrece muchas características que no se encuentran en modelos domésticos. Junto a la calidad de su sensor y la presencia de entradas de audio profesional, es de destacar la opción de manejo totalmente manual, algo que gusta especialmente a los profesionales, que quieren tener todo el control sobre los parámetros de la imagen.

Más información: Canon