Las limitaciones de las majors reducen el potencial actual del Video On Demand

Escrito por Carlos Alberto Sánchez
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El futuro de la televisión (y el presente) pasa por el Video On Demand (VOD), un concepto que se refiere a la posibilidad de ofrecer al usuario una videoteca de contenidos que rompe con la dinámica habitual de los canales lineales y que ofrece al usuario la posibilidad de disfrutar de sus series, películas u otros programas, sin coste adicional, y cuándo, cómo y dónde quieran. La fórmula es sencilla, no es nueva y ya está funcionando pero las limitaciones de las distribuidoras de los contenidos no terminan de explotar las enormes ventajas del VOD.

¿Tiene sentido ofrecer un capítulo de una serie durante menos de una semana? El VOD ha llegado a las plataformas de pago para ofrecer una alternativa legal frente a la descarga de archivos, o al menos esto defienden desde la industria audiovisual, pero las limitaciones para la disponibilidad de los programas, series, documentales y otras producciones pone las cosas difíciles a estas ofertas y servicios que de momento tienen una implantación modesta en nuestro país.

La industria impone limitaciones a la disponibilidad de los contenidos, tanto en tiempo, como en dispositivos y otras cuestiones. Al final, el usuario no entiende las limitaciones que las plataformas se ven obligadas a trasladar y la consecuencia es una desconfianza que juega en contra del despegue de la televisión de pago.

¿Una cuestión de dinero?

Las cosas no siempre funcionan igual. Hay excepciones y el primer y más claro ejemplo es Canal+. La compañía de televisión de pago de PRISA ofrece a través de Yomvi una fórmula que puede considerarse revolucionaria como es el de las temporadas completas de series cuyos derechos posee. Un ejemplo es Dates. Estreno en Canal+1 y desde ese mismo día disponible toda la primera temporada de la serie británica en Yomvi. ¿Y todo esto a cambio de qué? En el sector reconocen que Canal+ tiene una capacidad única para sellar acuerdos que le permiten gestionar los derechos de sus series de una manera muy especial, y en este sentido la cuestión económica es clave y marca la diferencia. Precisamente estas fórmulas totalmente abiertas explotan al máximo el concepto de VOD y deberían marcar el futuro de la industria si quiere convencer a los usuarios.