Crítica Ocho apellidos catalanes: misma fórmula, mucho peor resultado

Escrito por Nacho Requena
Cine
4

Ocho apellidos catalanes es mala. Es realmente mala. La crítica ya podría estar realizada con esto que acabo de comentar, pero hay otras ochocientas palabras dedicadas a explicaros el porqué es mala. Porque la cinta no es deficiente por culpa de los actores, quienes vuelven a interpretar correctamente lo que se les da, sino que es mala porque no tiene fuelle y carece de ritmo. No tiene nada.

Cuando Mediaset comunicó que Ocho apellidos vascos tendría una secuela, casi todos nos echamos las manos a la cabeza al son de “la gallina de los huevos de oro va a ponerlos hasta la extenuación”. Ocho apellidos catalanes es esa gallina moribunda que está desnutrida, falta de alimento y cansada de poner huevos. Es un ser inerte que pierde los valores de la primera película, elementos que olvida por completo para la ocasión.

De lo malo, lo bueno

Ocho apellidos catalanes muestra sus primeras imágenes oficiales

Ocho apellidos vascos no era una gran película. Y lo sabemos todos. Pero sabía a qué jugaba. En el fútbol, por ejemplo, siempre existe la crítica de que algunos equipos no realizan un juego deslumbrante, pero al menos consiguen sus objetivos. Y eso es lo único importante. Ocho apellidos vascos era justo esta demostración: no mostraba un gran despliegue -es más, era bastante nefasto-, pero sabía a lo que estaba jugando, y buena prueba de ello son los más de 50 millones de euros recaudados en nuestro país y la sonrisa con la que los espectadores salían de la sala.

La cinta tiraba de tópicos españoles castizos entremezclados con una historia de amor, un romance entre un andaluz y una vasca. El choque de idiosincrasia cultural era el punto de partida sobre el que se orquestaba una obra a la que Emilio Martínez-Lázaro dotó de vida y de carisma.

No sabemos qué le ha podido ocurrir a Martínez-Lázaro, pero esa vida, ese carisma del que hablábamos en el párrafo anterior, ha desaparecido por completo. La película carece de ritmo y los clichés están repetidos, estirados como un chicle caduco. Mismos chistes, aunque ahora aliñados con la temática catalana.

Ocho apellidos vascos: ¿estás viendo la película? Estas son las cifras de récord

Precisamente, la problemática catalana puede ser el auténtico punto fuerte de la producción. Se tira de humor y de esterotipos -de nuevo- con la tan “ansiada” independencia, bien reflejada por el personaje de Rosa María Sardá. Hay que saber reírse de uno mismo, y quizás si a vascos y andaluces le tocó hacer autocrítica con la primera parte, en esta ocasión el turno va para los catalanes, sobre todo al tocar aspectos muy marcados de la tradición.

Esta mezcla política-cultural subyace bajo otra historia de amor. Rafa ha perdido a Amaya, quien a su vez ha conocido a un catalán con el que va a casarse. Koldo se entera y va en busca de Rafa, con quien planeará el cómo desbaratar la boda que está en camino.

La trama es paupérrima, falta de gancho. Eso se puede ver a medida que avanza la película, ya que el detonante de la misma se pierde por el camino. Mientras que en Ocho apellidos vascos estaba bien delimitada y fue lo que otorgó el correspondiente ritmo, en Ocho apellidos catalanes luce por su ausencia.

Ocho Apellidos Catalanes

Si alguno está leyendo la crítica hasta este punto, la frase que le rondará por la cabeza es “seguro que es mala, pero al menos te ríes“. No, ahí está el problema. El guión de Ocho apellidos catalanes vuelve a tirar, como hemos dicho, de chistes que ya hemos vistos, chascarrillos que vuelven a ser usados por Dani Rovira como si de un monólogo se tratara. Lógicamente, tiene puntos buenos, pero mientras que en la primera esas bromas invadían el plano personal y hacían olvidar el resto de la obra, en esta funcionan más como un aliño a la trama que se centra demasiado, a su vez, en otros derroteros.

La culpa de que Ocho apellidos catalanes sea mala no es de los actores. Dani Rovira sigue siendo Dani Rovira, con su particular manera de interpretar que ha calado hondo -y que así siga-. Clara Lago sigue en su línea, al igual que Machi o Elejalde. De hecho, hasta Berto Romero, que sería la gran inclusión de la obra al ser el nuevo novio de Amaya (como Pau), lo hace realmente bien; por no hablar de Rosa María Sardá, en su salsa y digna de elogio. Los actores saben amoldarse a lo que se les da, pero lo que se les otorga es un producto pasado de tuercas, y esa frescura de la primera se pierde por el camino.

ocho_apellidos_catalanes_655 (1)

Cierto es que el hacer una secuela de Ocho apellidos vascos era peligroso, pero siempre quedaba la esperanza de cumplir con el objetivo. Ahora se puede decir que Ocho apellidos catalanes no lo ha hecho, y quizás esa sea la sensación principal al salir de la sala por todos los espectadores.

Va a funcionar en taquilla -y muy bien-, pero apostamos a que no llegará, ni de lejos, a los guarismos de la primera.

Crítica Ocho apellidos catalanes: mismo fórmula, mucho peor resultado


Continúa leyendo

Comentarios

4 comentarios
  1. Asstryker 21 Nov, 15 0:27

    Pues yo me he reído unas cuantas veces… No es tan mala como la pintan 🙂

    0
  2. yo si 21 Nov, 15 22:08

    La primera ya me parecio basura. Nada de gracia. Pero esta es peor aún. Donde se ponga Torrente que se quiten estas mierdas

    0
  3. Anónimo 23 Nov, 15 13:22

    Pues yo si me he reido y la recomiendo y mucho.
    Comparandola con otras comedias romanticas españolas recientes: “Perdiendo el norte” o “Ahora o nunca” o “3 bodas de más”, esta le da mil vueltas
    Es cierto que la parte final de la pelicula sea previsible y no transmita mucho al espectador (han reconocido que el final de la peli, lo decidieron mientras rodaban), y que le falte algo de chispa en ese ultimo tramo por intentar hacerla deprisa, pero vamos, merece la pena si buscas reirte.
    Es una comedia romántica española, mirad atrás y ved lo que se ha hecho hasta ahora. tampoco eran obras maestras del cine. Y en esta segunda parte no van a hacer la misma pelicula que la primera, porque sería repetitivo. No iba a ir dani rovira a cataluña porque se ha enamorado de una catalana, tendría que ser ir por la vasca que está allí.

    Podría haber mas gags y chistes y ser mejor, pues sí, pero también es verdad que los vascos dan mas juego que los catalanes con los tópicos. Estos ultimos tienen lo de la independencia (y que si abusaran de esos chistes podrían cansar de lo saturados que estamos ya del tema) y que son agarrados. Los vascos son toscos, brutos, exagerados, independentistas,… dan más juego. Y los tópicos andaluces ya los explotaron en la primera, asi que se han quedado sin muchos gags para no repetir.

    Podría estar mejor hecha, si, y mucho. pero no es una bazofia a evitar. es una pelicula entretenida para reirse en estas semanas, si no hay algo mas en el cine que te llame la atencion

    0
  4. Antonio 16 Dic, 15 8:17

    Yo haria una peli,se llamaria 17 ciudadanos, por las comunidades de españa ,los metia en un autobus turistico hacia melilla una semana,todo lleno de diversion y aventura,cada uno con su habla,lo demas os lo dejo a vosotros chicos la idea es k cada comunidad keremos k nos represente en una peli de risa,

    0