Manual para disfrutar de Ocho apellidos catalanes cuando vayas al cine

Escrito por Jose Luis
Cine
0

A lo largo de esta semana os hemos contado lo que la prensa especializada ha dicho de Ocho apellidos catalanes y que no han sido, precisamente, un mar de piropos. Así que con el panorama que se ha creado alrededor de una de las grandes esperanzas de la taquilla española para este 2015, ¿es posible ir al cine y disfrutar de ella?

Los críticos también se equivocan

Llegados a este punto hay que decir que seguramente las malas críticas van a conseguir el efecto contrario al deseado y tan mal la han puesto casi todos los medios que cuando lleguemos a la sala y comprobemos que no era para tanto, volveremos a recomendársela a nuestros amigos con una frase que ya podéis ir preparando: “hombre, no es tan buena como la primera pero te ríes“.

Recordad que los críticos suelen ser personajes que casi siempre están enfadados, que escriben desde una posición de rencor hacia el mundo y a los que solo se les puede convencer poniéndoles sobre la mesa un Ratatouille tan bueno que les haga recordar su condición de humanos. Muchas veces sus puntos de vista tienen que ver con encuadres de cámara, saltos de eje, fallos de raccord y cosas así, pero una vez que Almodóvar ha sido considerado un genio sin saber que una cámara puede moverse, todo es posible. Incluso que Ocho apellidos catalanes no nos parezca tan mala como dicen.

Ocho apellidos catalanes muestra sus primeras imágenes oficiales

Haced como que no habéis visto Ocho apellidos vascos

Una de las peores cosas que ha hecho Mediaset es emitir Ocho apellidos vascos en Telecinco, Cuatro y FDF en las últimas dos semanas. Y decimos que es un error porque nos ha refrescado todos los gags, chistes y situaciones divertidas y ahora cuando vayamos al cine a ver Ocho apellidos catalanes las tendremos bien fresquitas.

Esto, obligatoriamente, nos llevará a hacer comparaciones. A decir “mira, esto lo han copiado de la otra” o peor aún, “¡uy!, esto sería mejor si lo hubieran hecho como la primera“. Si eres de los héroes que han sobrevivido al bombardeo de Ocho apellidos vascos en TDT, y tenéis esa película como en una nebulosa de la que ya no os acordáis demasiado… ¡enhorabuena!, porque entonces Ocho apellidos catalanes os va a resultar mejor que a los demás mortales.

Siempre hay que confiar en Karra (Elejalde)

Seguro que muchos de vosotros ha disfrutado con una película de ese genio llamado Luis Berlanga que se llama La Vaquilla. Pues bien, si la habéis visto, ¿no os ha pasado que estabais deseando que saliera Alfredo Landa o Pepe Sacristán y que no dejaran de hablar? Pues en Ocho apellidos catalanes os va a pasar lo mismo con Koldo.

Ocho apellidos catalanes

Es una auténtica delicia escuchar a este vasco (españolazo aunque no quiera) que repite un papel sublime en esta continuación, dejando a los demás a los pies de los caballos. Él mantiene la película y se convierte en el tronco que une todos los elementos. Es cierto que podría haber dado más de sí, pero una forma de disfrutar de Ocho apellidos catalanes es siempre desear a que Karra salga en escena. Como Landa y Sacristán en La Vaquilla. ¡Qué placer!

Desactiva tu modo tertuliano

No vamos a negar que Ocho apellidos catalanes toca con humor algunas cuestiones que últimamente están levantando ampollas en el escenario político español. Si eres de los que está alineado en un bando u otro es mejor que desactives a tu pepito grillo tertuliano para que cuando veas esteladas, Repúblicas catalanas y demás historias no empieces a escuchar la voz de Eduardo Inda con su ya icónico “traca-traca“. Entra al cine y piensa por un momento que estás en Houston (Texas) viéndola en una sala del downtown.

Torrente tiene películas peores

La saga Torrente, salvo contadas excepciones de escenas y, sobre todo, latiguillos y frases, son absolutamente infumables cinematográficamente hablando: no tienen guión, apenas cuentan nada de interés y todo se limita a una sucesión de gags y cameos por doquier. Esas películas no solo acaban siendo consideradas divertidas por el público (me incluyo), sino que además lo refrendan con unos taquillazos de impresión. ¿Y ahora le pedimos a Ocho apellidos catalanes que sea una obra maestra? ¡Venga ya!

_torrente_fbbbf196

Si habéis ido al cine a ver una película de Torrente y os habéis muerto de risa dejando a un lado esas exquisiteces cinematográficas que buscan los gafapasta, entonces perfecto porque solo tenéis que hacer lo mismo al entrar a ver Ocho apellidos catalanes: pensar que os lo vais a pasar bien sin mayores complicaciones. Punto.

¿Que es un vodevil? ¿Y qué?

Han querido descalificar a Ocho apellidos catalanes tildándola de vodevil, como si eso fuera malo. Seguramente sabéis que a este tipo de obras se las llama así porque se desarrollan en un espacio escénico muy reducido y tienen la característica de contar con un elenco de personajes también muy corto que van y vienen por la escena entrando y saliendo mientras se provocan enredos y confusiones.

Ocho apellidos catalanes

Además, todo eso lo han dicho como queriendo indicar lo mala que es Ocho apellidos catalanes pero, ¿qué tendrá que ver el pescar atunes con llevar barretinas? ¿Acaso La Soga era un bodrio por desarrollarse en una única localización por la que entraban y salían los unos y los otros? ¿O Crimen Perfecto que solo tiene lugar en una casa con dos habitaciones y poco más? ¿O las muchas obras de Shakespeare que cuentan precisamente con esa misma estructura? El enredo siempre ha sido una clave fundamental de la comedia así que, ¿por qué no lo iba a ser ahora?

Disfrutad de la película

Y hasta aquí hemos llegado. Esperemos haber ayudado a que Ocho apellidos catalanes no parezca tan mala como dicen los críticos aunque siempre puede existir la posibilidad de que vayáis al cine, la veáis y penseís que los críticos se han quedado cortos. Y tanto si estás en esa idea como si defiendes que merece la pena, por favor háznoslo saber aquí debajo. Deja tu comentario.

También te puede interesar…