House of Cards T4: el año en el que regresan todos los fantasmas

Escrito por Jose Luis
Series
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El pasado sábado 5 de marzo se estrenaba en España, en Canal+ Series, la cuarta temporada de House of Cards con sus 13 episodios seguidos que a partir de ese momento llegaron a Yomvi, la plataforma VOD de Telefónica, respetando así la fórmula de estrenar las grandes series de golpe que ha puesto de moda Netflix. No en vano, esta producción es obra de los americanos que a partir del año que viene, en 2017, serán ellos los encargados de traerla a España.

Descenso a los infiernos

Antes de nada os diremos que en esta reseña de la cuarta temporada de House of cards no vamos a descubrir nada de lo que ocurra de importancia en la trama aunque sí daremos por hecho que si nos lees, al menos tiene vistas las tres temporadas anteriores. Avisaremos de SPOILERS, pero siempre referidos a lo ocurrido en el pasado, nunca a lo que nos cuentan ahora, en esta recién estrenada remesa de episodios.

Dicho esto hay que destacar una cosa: esta cuarta temporada significa el regreso de los viejos fantasmas que hemos visto pasar por la tormentosa vida de los Underwood. Un descenso a los infiernos que provocará algo que todos los aficionados de la serie seguramente no se temían: una nueva evolución en los dos personajes principales de Frank y Claire Underwood.

House of cards T4

SPOILER. Si en el final de la tercera temporada veíamos a la pareja distanciarse e incluso con una amenaza clara de ruptura del matrimonio presidencial, en esta ocasión asistiremos a una transformación que está perfectamente explicada por la naturaleza de los protagonistas. Ese afán de mantenerse en lo más alto y, sobre todo, de pasar por encima de lo que sea al precio que sea, verá llegar nuevas artimañas que parecen no tener fin dentro de la política norteamericana.

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Eso sí, como os decíamos, el regreso de viejos fantasmas hará que tengamos que mantener bien frescos acontecimientos ocurridos en las anteriores temporadas, para no perder el hilo de lo que nos cuentan. Por este hecho, esta cuarta temporada es de las que más necesitan que tiremos de memoria para acordarnos de qué hizo este personaje, o aquel otro, y por qué hemos llegado hasta este punto.

Ritmo frenético

Como nos han venido contando en las promos de esta cuarta temporada, el epicentro de la acción será todo el proceso electoral que tiene lugar hasta las elecciones presidenciales de noviembre de 2016. Todo el proceso que en EE.UU. es una especie de espectáculo televisado donde los partidos Republicano y Demócrata buscan a sus candidatos a la Casa Blanca.

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A diferencia de la tercera temporada, que dejó a muchos fans un poco desilusionados por la poca enjundia de su trama y ese conflicto internacional con Rusia que se llevó muchos capítulos para luego no concluir en nada importante, ahora asistiremos a una actividad incesante tanto en clave electoral como presidencial. Ambas caras de la misma moneda irán evolucionando y llegarán a entremezclarse, cogiendo de esta manera lo mejor de las primeras temporadas.

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Así las cosas, esta cuarta temporada podríamos considerarla como una culminación de lo visto hasta ahora en House of Cards, una especie de camino de no retorno para el matrimonio Underwood que necesitará de ir un poco más allá en sus artimañas políticas. Los guionistas no han sido especialmente cariñosos con sus personajes y por eso asistiremos a sus momentos más duros, más complicados tanto en lo personal como en lo presidencial y de ahí que lleguemos a interpretar que esta nueva temporada es una especie de Imperio Contraataca de la serie, un nudo que intentará dar paso a un enorme finale que veremos a partir de 2017.

Nueva narrativa

Esta cuarta temporada de House of Cards repite ese genial recurso narrativo que es el de Frank Underwood hablando a cámara, pero hay novedades y en la serie tienen ganas de extender esa complicidad con los espectadores en el futuro. Es más, a diferencia de otras temporadas, la serie toca un poco más esa faceta onírica de ciertos momentos que van a ser especialmente simbólicos para los protagonistas.

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Además, la narrativa visual tendrá algunas incorporaciones mucho más evidentes y que resultan algo simples: alternancia de secuencias idénticas protagonizadas por personajes distintos, juegos con el montaje para concatenar escenas que se desarrollan en espacios temporales distintos pero que se complementan narrativamente, etc. Parece haber una intención de trascender más allá de la historia y de completar un estilo propio que, la verdad, la serie ha ido conquistando con cada nuevo capítulo.

House of Cards en esta temporada es especialmente cuidadosa al mostrar ante la cámara la relación de los Underwood de una manera completamente formal, recta, fría, que acompaña a los personajes con planos que muchas veces no parecen tener alma. Encuadres perfectamente simétricos, movimientos casi fantasmales en algunos momentos que ponen a la pareja protagonista un escalón por encima del resto de actores.

La vida y la muerte

Como os decimos, la cuarta temporada de House of Cards huele a preludio de algo mucho más grande, como una especie de pieza musical que va subiendo su tono y que promete colocar su tachán final el año que viene. O el siguiente. MEDIO SPOILER ¿Con eso queremos decir que no hay una conclusión como tal? Sí la hay, muy clara y definida, pero dejando algunos flecos en el aire, lo que podríamos considerar una novedad en la serie. Nunca en otras temporadas se han quedado las cosas en el aire como en esta.

House of cards T4

En la primera Frank se hizo con la Vicepresidencia, en la segunda terminó jurando como Presidente y en la tercera llegó esa ruptura con Claire. Ahora sí quedan asuntos que querremos saber cómo se resuelven porque, como os decimos, es como si todos los fantasmas hubieran decidido visitar a los Underwood en el peor momento posible.

No os diremos más. Solo que la veáis y que la disfrutéis porque estamos ante una de las temporadas más perfectas de House of cards que han hecho desde Netflix. ¡Ah!, y por cierto, ¿por qúe Frank no vuelve a golpear con el anillo en la mesa?


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