Enfado en uno de los conventos de Quiero ser monja por el enfoque final del reality

Escrito por Jose Luis
Canales
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Quiero ser monja es un reality de Cuatro que llegó hace algunas semanas a la parrilla de televisión y que el pasado domingo se despidió tras haber cosechado resultados más que discretos, por lo que es de esperar que Mediaset lo eche a un lado y lo guarde en algún cajón de formatos fallidos (a falta de un nuevo repensado).

La llamada de Dios

Quiero ser monja nos contaba la historia de cinco chicas, de distintas realidades sociales, que expresaban ante las cámaras cómo era su proceso de búsqueda de Dios y, en el final de la temporada, tendrían que decidir si aceptaban entrar a formar parte de alguna congregación religiosa de nuestro país.

Quiero Ser MOnja de Cuatro

El problema es que una vez concluida la primera temporada del reality, alguna de las congregaciones participantes no ha quedado satisfecha por cómo han enfocado desde la cadena ese proceso espiritual, a pesar de que dos de las participantes aceptaron entrar a formar parte de una de las congregaciones religiosas.

El caso es que, según informa El Confidencial Digital, “el resultado final del programa no ha sido del gusto de las hermanas de El Escorial” que han declarado que “No era lo que esperábamos”, sobre todo en lo que tiene que ver con “el enfoque que se le ha dado finalmente al espacio televisivo”. Eso sí, “reconocen que, tras la emisión del reality de Cuatro, la residencia de San Lorenzo de El Escorial es mucho más conocida, aunque afirman rotundamente que no volverán a repetir”.

Según las hermanas del convento, esperaban otra cosa del programa y por eso aceptaron formar parte de él. Detallan, exactamente, “que aceptaron participar en el reality porque querían dar a conocer la historia de la congregación y compartir su experiencia con un grupo de chicas que habían sentido la llamada de Dios” pero, como es lógico, al final estamos ante un reality que debe recurrir a otros ingredientes para atraer a los espectadores.

Y con todo y con eso, recordad que Quiero ser monja se despidió de Cuatro el pasado domingo con unos datos muy discretos, del 4,2 por ciento de share, muy alejados del espacio que le precedió en antena como fue Los Gipsy Kings, que acabó la temporada del 10 y el 11 por ciento de cuota de pantalla.

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